Museos y mon.
LA CIUDAD DE PULA: En la península de Istria, su mayor encanto reside en su majestuoso Anfiteatro Romano, perfectamente conservado, es uno de los 6 mayores del mundo, caben unas 23.000 personas y en noches de verano se puede disfrutar de magníficas veladas de ópera en su interior.
No se puede dejar de ver en la misma ciudad su catedral o su templo de Rómulo y Augusto que es toda una joya de la arquitectura romana.
LA CIUDAD DE RIJEKA: La conocerás casi seguro si tu avión se dirige hacia el aeropuerto de la isla de KRK. Se encuentra justo en el conocido golfo de Kvarner, su puerto es el más importante de Croacia por su gran actividad comercial y su industria pesquera, si te suben a un mirador para ver la ciudad parecerá que estás viendo Vigo, mismo puerto, mismo número de industrias… pero una vez dentro de la ciudad todo cambia, es mucho más bella, y no dejes de ver el ayuntamiento del siglo XVI, el castillo de los Frankopan y numerosos edificios barrocos.
Esta ciudad es conocida internacionalmente porque en el se celebra el 4º carnaval más importante de Europa, altamente condicionado por los carnavales Venecianos.
LA CIUDAD DE OPATIJA: A mi este rinconcito me agradó muchísimo, sin duda un sitio para volver.
Se trata de una ciudad 100% turística, de hecho allí surgió el primer hotel de Croacia, por encargo de la familia Real Austriaca, no dejes de visitar este primer hotel, se llama “Villa Angiolina” y es preciosa, no pierdas la oportunidad de darte un paseo por sus extensos jardines, pues eso que los monarcas austriacos eligieron a Opatija como ciudad de vacaciones y la fueron modelando a su antojo.
Realmente la ciudad de Opatija se parece mucho a la zona de las villas de Santander, pero todo mucho más “pijo” la tienda más asequible que hay es la de Lacoste, y como no mucho más baratas que en España, esta ciudad es súper chic, lo malo es que no posee playa de arena, allí se practica “La barandilla” que es ir por un pequeño paseo bordeado por una barandilla y cuando te apetezca a ti sin más te tiras al agua, y es que esta idea la tuvo la emperatriz austriaca María Ana, poner bases de cemento para así meterse en el agua, cosa que bueno el primer día te hace gracia pero luego cuando ves que lo de plantar la toalla y la sombrilla allí no es factible deja de tener su encanto.
PARQUE NACIONAL DE LOS LAGOS DE PLITVICE: o plitvicka jezera como se conoce por el país. Sin duda para mi es una de las maravillas naturales que se pueden ver a lo largo y ancho del planeta, en otra opinión me alargaré más sobre el tema porque sinceramente lo merece y os dejaré las fotos tan impresionantes que se pueden tomar en los lagos.
De los lagos así a grandes rasgos contar que estos lagos se encuentran en el centro del país, y tienen una extensión de 33.000 hectáreas y que fue declarado parque nacional en 1949 y bien natural del patrimonio de la humanidad en 1979.
Este parque se compone de 16 lagos que están comunicados entre sí por unas preciosas cataratas y cascadas. El primer lago está situado a unos de 636 metros de altura sobre el nivel del mar, y el último, 8 Km. más al sur, a una altura de 133 metros. La máxima profundidad de los lagos es de 46 metros y por increíble que parezca se ven fondos aún teniendo 8 metros de profundidad, es increíble lo pura y limpia que está esta agua.
Estos lagos se dividen en 3, los lagos inferiores, los lagos medios y los superiores, para mí los mejores sin duda los lagos medios.
LA CIUDAD DE ZADAR: Esta ciudad ya forma parte del territorio Croata de la Dalmacia.
Sus principales atractivos son los restos de una ciudad romana con foro y todo, pero que tras las guerras y un terremoto que sufrió Croacia queda bien poco, por decir que un poco de muro y una columna, luego su catedral, que a mi la verdad no me gustó mucho, acostumbrada a nuestras catedrales las croatas no son muy allá, esta se llama Santa Anastasia y es de estilo Románico, pero lo que si que llama la atención de esta ciudad es su iglesia desconsagrada de San Donato, erigida sobre restos romanos que se ven perfectamente y bueno que decir, es una atrocidad que se hayan usado esos restos del foro romano para hacer las bases de esa iglesia pero bueno y luego su torre que se nota su reconstrucción desde la primera planta, los arquitectos que quisieron reconstruir esta iglesia no se comieron mucho la cabeza no.
Ahora esta iglesia Bizantina se usa para ofrecer conciertos de cámara y poco más.
Luego no dejéis de visitar tampoco la puerta de tierra de Zadar, y fijaos por donde se accedía antes a la ciudad, la puerta es veneciana total, muchas cosas en Croacia (por no decir casi todas) tienen una arquitectura veneciana muy marcada.
Un consejo os doy, si tenéis tiempo libre por la ciudad de Zadar haced compras por ella, es la más asequible y la más variada y los souvenir mucho más baratos hay puestos que van desde el puerto hasta la plaza y son muy baratos.
Y como no, id hasta el puerto y acercaos al piano natural construido en el puerto, el agua hace música, es un reclamo turístico muy poco explotado en la ciudad y poca gente sabe de el, así si no lo encontráis preguntad a algún comerciante de la zona y s guiará, sentaos un rato allí, os encantará la experiencia.
LAS ISLAS KORNATI: Que son parque nacional y se trata de un conjunto de 147 islas casi todas de piedra blanca, sin vegetación y sin habitar. Si te gusta el tema del buceo estas son tus islas, hay muchas excursiones a ellas y tarifas especiales para hacer submarinismo.
Para mi lo que si que sería una pasada sería sobrevolarlas, a ver si a algún croata se le ocurre la idea de poner un helicóptero para verlas desde el aire, debe ser una auténtica delicia hacerlo.
En cuanto a qué ver allí, pues nada, simplemente vivir la paz y la calma que te dan y pasar una tarde al sol.
LA CIUDAD DE SIBENIK: Visita obligada por las características de su catedral de Santiago, sin duda la más peculiar que he visto nunca. Se ha hecho famosa porque al contrario que las demás construcciones croatas esta si iba con los tiempos que corrían gracias a su constructor Juraj Dalmatinac o Jorge el Dálmata y sus viajes a la vecina Italia, así pues creó esta famosa construcción, lo más característico sin duda son las 72 caras que bordean la parte trasera de la misma, caras de personas de la época perfectamente reproducidas. Y famoso también es su crucero sobre una base cuadrada, tan perfectamente hecho que en sus tiempos no hizo falta ni ponerle cemento, ahora que tras las últimas guerras se destruyó y han sido incapaces de dejarlo como estaba antes, Jorge era un genio la verdad, por eso se hizo tan famoso.
En la ciudad también tienes otras cosas que visitar como el fuerte medieval de Santa Ana o el de San Nicolás desde donde se controlaba todo el tráfico marítimo que se acercaba a la ciudad, sin duda un lugar con unas impresionantes vistas al Adriático y sus islas.
LA CIUDAD DE TROGIR: Pequeña pero con mucho que ver.
Se sitúa sobre una pequeña isla unida a tierra mediante varios puentes, no dejes de darte un paseo por sus preciosas calles pero sobre todo por su puerto y contempla los yates tan alucinantes que hay allí.
En un extremo de la isla se encuentra un campanario veneciano y una catedral románica-gótica que tiene una puerta tallada con diseños complicados. Casas de piedra caliza, iglesias, monasterios y palacios se hallan entre ellas y el Kastel-Kamerlengo, una fortaleza del siglo XV en ruinas, en el otro extremo de la isla. Entre Trogir y Split existen los restos de siete castillos medievales, de los que toma su nombre la «Riviera de los Siete Castillos» o «Kastela Riviera»
LA CIUDAD DE SPLIT: Es un importante puerto pesquero y base naval del Adriático es también un centro cultural y zona industrial que produce barcos, cemento, plásticos, maderas, vinos y alimentos procesados. La ciudad es un importante centro turístico que recibe visitantes de Dalmacia, y la Vieja ciudad es una joya arquitectónica situada sobre un cerro de 1.330 m. de altura.
La ciudad creció alrededor de la casa de descanso del emperador romano Diocleciano, quien nació cerca de allí en el año 245 d.C. Se retiró en el año 305 al palacio que había construido en Split y fue sepultado allí en el 313. El palacio fortificado se convirtió después en una fábrica de uniformes romanos y en el núcleo de la ciudad.
Merece Una visita obligada sobre todo por caminar entre sus calles y admirar la cantidad de lugares de interés que tiene la ciudad, como el palacio, las ruinas o hasta una esfinge egipcia original.
LA CIUDAD DE DUBROVNIK